Hoy, que toda la basura se ha de clasificar, separar y depositar en el lugar adecuado. Dedico un pequeño homenaje a Horacio júnior.
Abandonado en un contenedor, diminuto luchador con propósitos claros, exigente y simpático, indolente y elegante, pequeño tirano que pisa mi sueño cada mañana, experto diplomático en el arte de okupar.
Al fin, resultó una inversión en alza, de gran rentabilidad y que evidencia la importancia de reciclar.
